
El aeropuerto de Aldergrove (EGAA/BFS) en Gran Bretaña atiende tráfico tanto VFR como IFR a una altitud de 68 metros. Este aeródromo cuenta con varias pistas de asfalto, incluyendo dos principales de 2.780 metros de longitud y 45 metros de ancho, que soportan diversas actividades de aviación. Los pilotos pueden comunicarse mediante frecuencias dedicadas de tierra, torre, aproximación e información, haciendo de Aldergrove un aeropuerto bien equipado para operaciones de vuelo variadas.