Cuando elijas una escuela de vuelo de invierno, céntrate en pruebas concretas de preparación para el invierno: hangares, deshielo, capacidad
IFR, procedimientos escritos y una fuerte cultura de seguridad. Combínalo con tus objetivos personales
PPL, CPL, IR o ATPL
y encontrarás un entorno de formación europeo donde la temporada fría se convierte en la parte más valiosa de tu libro de vuelo.