
El Aeropuerto Internacional de Chisinau (LUKK/RMO) en Moldavia atiende tráfico VFR e IFR a una elevación de 102 metros. El aeropuerto cuenta con dos pistas principales de concreto, 08/26 y 09/27, con longitudes de 3.590 y 2.383 metros respectivamente, que permiten operar diversos tipos de aeronaves. Con frecuencias dedicadas para tierra, torre, aproximación y plataforma, Chisinau es un centro clave de aviación en la región.